Terapia de emociones

Las cirugías estéticas no son una terapia de emociones, son un cambio físico que requiere de cuidados y disciplina para que sus resultados perduren.

Cuando nos sentimos mal vamos a la peluquería por el cambio extremo, o simplemente a arreglarnos para vernos mejor, para sentirnos mejor… pero ¿es esto una solución? No, no lo es, pero al menos nos hace el rato ameno.

La consulta de cirugía plástica muchas veces esta relacionada con este tipo de sentimientos, y debemos ser cuidadosos, pues a diferencia de algo como corte de pelo, una cirugía es definitiva. Las cirugías pueden ir acompañadas de dolor físico y de sacrificios adicionales, los cuales considero que deben ser sobrellevados con una clara intención del porque se realizo el procedimiento, y un buen estado de animo. Con frecuencia los resultado poco “satisfactorios” son parte de una expectativa irreal del paciente no solo desde el punto de vista físico sino emocional. Pues una cirugía que nos hace ver mejor no va a cambiar nuestros sentimientos negativos o tristezas. Cuando hacemos cirugías en pacientes que buscan de la cirugía una ganancia emocional secundaria generalmente el postoperatorio es mas difícil y hasta puede ser mas doloroso.

Por eso la salud emocional es crucial para pensar en hacerse alguna cirugía. Siempre debemos pensar que los cambios que queremos deben ser para nosotr@s mismo antes que para complacer un tercero o aliviar una pena.

Las cirugías estéticas no son una terapia de emociones, son un cambio físico que requiere de cuidados y disciplina para que sus resultados perduren. Si crees que la cirugía te va a hacer sentir mas bella o joven y te gusta cuidarte eres candidato, pero si tu motivación es otra, piénsalo bien.

Armonía es cuerpo-mente y espíritu.

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